Alejandro Castaño

“¡Más que un día especial, una experiencia inolvidable!"

 

Alejandro, ese es mi nombre, y como a todos los “Alejandros” creativos e inquietos, el mundo decidió que “Alejo” sería una perfecta evolución en la simplicidad de alguna tradición, he llegado a pensar que la divina providencia, los caminos de la vida  (y uno que otro despistado) decidieron que la fotografía y “Alejo” fueran cosas en común que seguramente me acompañarán por toda la vida, así que siéntanse cómodos de llamarme Alejo y al hacerlo siéntanse mucho más cómodos de pensar en mi como una fotografía, una de esas que perduran en  un negativo de 135 m.m en un paseo de olla con las tías hablando, las mamás cocinando, los primos jugando y yo detrás de una cámara de 24 fotos coleccionando momentos.

Es importante para mi expresar que soy una extraña amalgama de boyacense hecho en Ibagué, digamos que simplemente soy colombiano, un colombiano de esos que observa y admira, uno que es capaz de reconocer la belleza donde sea que se manifieste; la belleza de una sonrisa horizontal y caprichosamente seria o  una que otra sonrisa abstracta (de esas que alegran el corazón y dejan huellas en el alma), la belleza de un abrazo tierno de amor fugazmente sincero o una belleza de abrazo fuerte y robusto, belleza simplemente, belleza inolvidable.

Debo decir que en mi camino se dispuso la fotografía a muy temprana edad, que la pintura, la guitarra, el dibujo al carbón y la escultura en madera fueron grandes detonantes de ese bichito artista que mordió mi corazón, que grandes sueños de rockstar amenazaron mi juventud y extrañamente aun rondan en algunos minutos de mis días. Caminos, gente, momentos, experiencias, vida, así es el destino, nos acerca, nos molesta, nos sacude, y eso hizo alguna empresa que recuerdo con cariño, me acercó, me dio una cámara de placa B/N y de película totalmente manual, me enseñó la importancia de este medio en la historia de la humanidad y me selló, aunque si doy créditos debo ser honesto y decir también que mi padre me enseñó a  narrar  en otros momentos y otras situaciones ciertamente difusas en contexto pero grandes en emoción, todo a través de una polaroid y una instamatic  Kodak película de 126 mm, gracias papá.

Buscando momentos y encontrando experiencias se cruzó en mi camino el amor de muchas maneras, pero una especie única de amor cautivó mi inspiración y mi lente; el amor de la pareja que se entrega a una vida juntos, ese amor que tiene como resultado un momento mágico de clímax que desemboca de una historia única y especial, esa celebración llevada a cabo en este rito tan íntimo de amor llamado boda; de esta manera llegó a mi vida profesional el reportaje de bodas y a través de la investigación, los años de experiencia y la maduración de ideas grandes y pequeñas pude especializarme en la materia y desarrollar un estilo fresco e íntimo que rescata la pureza de la fotografía análoga procurando minimizar la intervención digital en cuanto a edición.

Habiendo dicho lo dicho, ahora me permito decirle,,, que mi intención real es hacer de su día más que un día, mi intención es convertirlo en un momento alegre y relajado para ud y los asistentes que le acompañen, mi intención es captar el entorno natural de su boda si decide hacerla a campo abierto,,, o de arquitectura/urbano si en cambio decide que la ciudad sea su testigo; es de absoluta importancia dejarle muy claro la siguiente advertencia: entretenerse será parte de este proceso de inmortalización de su historia.     

 

Así que toda su música, sus películas, sus pequeños y grandes tesoros, su mundo, su historia, su amor… se verá reflejado en mi trabajo, el cual también incluye hacerme cargo de esos deliciosos momentos extraños y peculiares, de esos elegantemente curiosos, y de esos otros cooperativamente graciosos (y hasta uno que otro con tonta personalidad arrolladora), momentos que harán las delicias de sus recuerdos futuros, los cuales no sabrá que existen hasta que mis imágenes se lo reflejen de maneras inesperadas creativas y muy naturales.

De esta manera, sin más por decir y con mucho por mostrar, Alejandro Castaño le manifiesta que su objetivo es el servicio y acompañamiento a uno de los días más importantes de su vida y por eso de las dudas le recuerda que por todo lo anterior (y por lo que está por venir) su consigna y bandera es y será:

 

“¡Más que un día especial, una experiencia inolvidable!".